Lorenzo Vázquez
Yo, Lorenzo Vázquez de Segovia, Maestro de Obras al servicio de la Casa de Mendoza
La Calahorra, Año del Señor de 1507
“Me llamo Lorenzo Vázquez de Segovia.
Desde hace años pongo mi oficio al servicio de la Casa de Mendoza,
linaje al que me unen obras y responsabilidades.
Hoy he llegado a esta villa del Cenete para reconocer la colina
donde ha de levantarse la fábrica que se me encomienda estudiar.”
MI OFICIO Y MIS OBRAS
“He intervenido en diversas obras vinculadas al señorío de los Mendoza,
entre ellas:
Trabajos en el entorno y servicio del Palacio del Infantado, en Guadalajara,
donde aprendí de los maestros que me precedieron.
El Colegio de Santa Cruz, en Valladolid,
muestra temprana del nuevo estilo que asoma en Castilla.
El palacio de Cogolludo,
donde se busca la armonía entre tradición y forma renovada.
Con tales experiencias vengo a estas tierras recién ordenadas,
decidido a cumplir con diligencia lo que se me ha mandado.”
LOS ESCRITOS DEL SEÑORÍO
“En la documentación entregada por la Casa de Mendoza
se mencionan ciertos trabajos antiguos sobre este cerro,
realizados en los últimos años de don Pedro González de Mendoza,
cuyo influjo guiaba entonces los destinos familiares.
Aquellas operaciones
no pasaron entonces de simples reconocimientos del terreno:
tanteos sobre la antigua alcazaba,
ajustes de nivel y observaciones previas.
No llegaron a obra mayor,
pero me sirven hoy como memoria y punto de partida.”
LA VILLA Y LA COLINA
“Desde esta plaza contemplo la altura donde deberé trabajar.
A simple vista se distinguen los restos de la antigua alcazaba musulmana:
muros vencidos, piedras viejas y la impronta de una defensa antigua.
Aún no he subido.
Mi oficio exige antes escuchar la villa,
tomar nota de vientos, pendientes,
y hablar con quienes conocen el cerro desde su niñez.
Mañana ascenderé con vara y plomada
para tocar la piedra y verificar con mis propios ojos
la verdad del terreno.”
EL ENCARGO PRESENTE
“Se me ha pedido, por ahora,
que disponga las primeras trazas de fortaleza:
ubicación de torres,
dirección de muros,
orientación de accesos,
aprovechamiento de lo que pueda reutilizarse de lo antiguo.
Aún no es tiempo de ornamentos.
Cada obra nace de su fundamento;
y el mío comienza en estas líneas iniciales.”
EL OFICIO DEL MAESTRO
“La piedra habla al que sabe oírla.
Antes de dictar un solo trazo conviene conocer
el viento, la inclinación del cerro,
el paso del agua en las lluvias
y el firme que sostiene cada muro.
Nada duradero se levanta sin haber entendido primero el lugar.”
EL SERVICIO AL SEÑOR
“He servido a esta casa durante años
y sé de la importancia de esta empresa.
No ignoro el carácter decidido de mi señor don Rodrigo,
ni su empeño en que la obra que aquí nazca
sea digna del nombre que lleva.
Cumpliré mi parte con precisión y mesura,
que es la mejor forma de servir.”
COMIENZO DE UN NUEVO EMPEÑO
“Mañana, con la luz primera, comenzaré a medir.
Anotaré lo antiguo,
examinaré lo útil
y dispondré la traza inicial
que permitirá, más adelante,
levantar la obra que este cerro reclama.
Cada uno cumple lo que le corresponde.
Yo procuraré dejar todo firme, claro y bien medido.”
MI NOMBRE Y MI PROPÓSITO
“Soy Lorenzo Vázquez de Segovia,
maestro de obras al servicio de la Casa de Mendoza.
Y aquí, ante esta villa pequeña y esta colina antigua,
doy principio a un trabajo que deseo entregar
con la honestidad y la firmeza
que exige un encargo de tan alta estirpe.”
La Calahorra · Año del Señor de 1507
